Aterrizo por aquí muy emocionada para compartir contigo un cuento que tiene mucho sentido para mí, ahora te contaré el porqué, además lo hago inspirada en mi nuevo Espacio esencial de mujeres auténticas.

Es un espacio libre y consciente creado para reunirnos una vez al mes con un propósito y un para qué profundo y esencial.

En estas reuniones de mujeres auténticas y conscientes encontrarás:

  • Un espacio exclusivo, espiritual, sin juicios, confidencial, seguro, libre y sensible

  • Escucha, comprensión, permiso, conversaciones reales y profundas, reflexiones sobre temas de nuestro día a día

  • Un lugar en el que caben tanto nuestros sueños, fantasías, alegrías y logros como nuestros miedos, dudas, inseguridades y bloqueos

  • Momentos de silencio, meditación, música, lecturas, sensibilidad, conciencia y presencia

  • Recursos y herramientas basadas en mi propia filosofía de vida y metodología Impacta®, el modelo de Coaching Co-Activo®, Emergent Essence Dynamics™ (EED), Mindfulness y Coaching Corporal del Institut Gestalt. 

Nuestro propósito tiene alma, amor, sentido y mucha ilusión, como el cuento que comparto hoy contigo, una metáfora muy especial para mí ya que días antes de morir mi madre se lo conté conectada con mi compasión y viendo en ella su gran fortaleza interior y su bonita esencia. ¡Le encantó!

Nos emocionamos, reímos y lloramos juntas de amor. Deseo que lo disfrutes tanto como lo hicimos nosotras y que te llegue al corazón y a la esencia.

LA CAJA DE LOS BESOS. Anónima

Hace ya un tiempo, un hombre castigó a su pequeña niña de tres años por desperdiciar un rollo de papel de regalo dorado.

El dinero era escaso en la familia, por lo que se enfureció cuando vio a la niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad.

Pero, sin embargo, a la mañana siguiente, la niña le llevó el regalo a su padre y dijo:

– Esto es para ti, papi.

Él se sintió avergonzado de su reacción de furia, pero volvió a enfadarse cuando vio que la caja estaba vacía: 

– ¿No sabes que cuando haces un regalo a alguien tiene que haber algo dentro?

La pequeña, con lágrimas en los ojos le contestó:

– Oh, papi, no está vacía, yo soplé besos dentro de la caja, todos para ti.

El padre se sintió muy triste, abrazó a su hija y le pidió perdón.

Se dice que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama durante toda su larga vida y, siempre que se sentía vacío, cogía un beso imaginario de la caja y recordaba el amor esencial que su niña había puesto ahí.

Con amor 

Gemma

PD: Si quieres conocer los requisitos para formar parte de este nuevo espacio esencial de mujeres auténticas en Palma de Mallorca clica directamente aquí. ¡Vamos bonita, como máximo seremos 10 mujeres!

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