Menos auto-estiGma, más auto-ESTIMA
En el post de hoy quiero compartir contigo algo importante: cómo afecta a nuestra autoestima el auto-estigma relacionado con los problemas de salud mental de nuestros seres queridos.
Sé cómo te sientes al ser familiar o amiga de alguien que está lidiando con estos problemas. Sé que puede resultar agotador y que puedes experimentar sentimientos encontrados. Lo sé porque yo también lo estoy viviendo.
Es natural que sintamos empatía por nuestros seres queridos, pero también es importante que cuidemos de nuestra propia salud emocional y reforcemos nuestra autoestima. A veces, podemos llegar a sentirnos culpables, avergonzadas o incluso impotentes frente a la situación. Y ahí es donde entra en juego el auto-estigma.
Hablamos de auto-estigma cuando la propia persona afectada o la familia internaliza el estigma social y asimila los mensajes procedentes de la sociedad acerca de su «culpabilidad» o «responsabilidad» en la enfermedad.
Hemos de ir a la raíz y cuestionar el estigma social.
Como base del estigma social se encuentran los mitos o falsas creencias asociadas a los problemas de salud mental, en ocasiones, especialmente vinculados a los trastornos mentales graves. Estos mitos forman parte de los estereotipos compartidos por la sociedad y generan prejuicios; emociones de preocupación, rechazo e incluso miedo, que a su vez dan lugar a conductas de discriminación.
Fuente Cuando el dolor y el amor se unen >> aquí
