Cómo usar las afirmaciones cuando estás emocionalmente desbordada (sin engañarte a ti misma)
El viernes pasado iniciamos la nueva Travesía Tus 8 Espacios.
Un espacio cuidado, profundo y sin juicios, donde acompañamos procesos reales de transformación interior.
No nos quedamos en la superficie.
Vamos a lo esencial.
A lo que de verdad se mueve dentro.
Una de las herramientas que trabajamos en este proceso son las afirmaciones.
Y seguramente has oído hablar muchas veces de ellas.
Pero quiero ser honesta contigo:
las afirmaciones, por sí solas, no transforman nada.
Con el paso de los años acumulamos experiencias, creencias y heridas que influyen en cómo nos vemos y en cómo vivimos.
Y muchas veces, cuando estamos desbordadas, repetir frases positivas no solo no ayuda…
puede generar más frustración.
Porque hay una parte de ti que no se lo cree.
Especialmente cuando estás sosteniendo mucho, cuando hay dolor cerca o cuando te has desconectado de ti.
Entonces, ¿para qué sirven realmente las afirmaciones?
Las afirmaciones no son para tapar lo que sientes.
No son para convencerte de algo que no es verdad para ti.
Son una forma de acompañarte hacia una nueva mirada… poco a poco.
Cuando se usan con conciencia, pueden ayudarte a:
Recordarte algo que has olvidado.
No como imposición, sino como posibilidad.
Abrir una pequeña grieta en creencias muy arraigadas.
Sin forzar, sin exigirte.
Volver a ti con más amabilidad.
Pero para que funcionen, hay algo clave:
necesitan ir acompañadas de autoconocimiento.
De escuchar lo que sientes.
De mirar lo que te duele.
De entender de dónde viene lo que te pasa.
No es repetir por repetir.
Es integrar.
Te comparto algunas afirmaciones que puedes usar desde este lugar:
Abro mi corazón y dejo entrar el amor.
Escucho mis sentimientos y me trato con amabilidad.
Mi pasado no define mi presente ni mi futuro.
Me libero del pasado y empiezo a vivir con más presencia.
Siempre puedo pedirme ayuda y sostenerme mejor.
Elijo tratarme con más compasión.
Cada día es una oportunidad para volver a mí.
Puedes repetirlas, sí.
Pero sobre todo, puedes sentir qué pasa dentro cuando las dices.
Ahí está la clave.
Porque la transformación no ocurre en la palabra.
Ocurre en la experiencia interna.
Si este momento en el que estás te resuena, en mi newsletter comparto reflexiones y acompañamiento para ayudarte a vivir con más coherencia, más calma y más conexión contigo.
Con amor,
Gemma 💗
