Bonita, vuelvo por aquí para hablarte sobre el error más común que cometemos (sin darnos cuenta) en nuestras relaciones. Cuando hablo de relaciones, me refiero tanto a las personales, familiares y sentimentales, como a las profesionales. Todas son importantes porque todas tienen un impacto en nuestras vidas.
Cuando el coaching apareció en mi vida, me di cuenta de que no sabía escuchar de verdad. Y la escucha, querida amiga, abarca mucho más de lo que puedas imaginar.
Antes de continuar, permíteme compartir contigo un breve fragmento de mi libro >> Cuando el dolor y el amor se unen. Refleja muy bien la idea que pretendo transmitirte.
"...Empecé también a utilizar habilidades en todas mis relaciones, sobre todo con mi querida hija. Allí fui consciente de que me había pasado toda una vida sin saber comunicarme y, sobre todo, sin escuchar de verdad a los demás. Parecía que escuchaba, pero no, lo que realmente hacía era «oír» y escucharme a mí misma mientras me hablaban (escuchaba mis propias interpretaciones y mis propios pensamientos). La escucha profunda es una habilidad sencilla, pero tremendamente transformadora y sanadora que ojalá nos la enseñaran en el cole. En demasiadas ocasiones oímos para responder, no para comprender. Quizás sabes de lo que te estoy hablando."
(Fragmento del capítulo Acompañar a los demás para acompañarme a mí misma)
NO ESCUCHAR, sin duda, es el error que más puede desgastar lentamente tus relaciones sin que te des cuenta.
No escuchar implica:
- Estar en tus propios pensamientos, juicios e interpretaciones (en tu mente limitada/ego)
- Al estar en tu mente limitada estás desconectada de tu corazón, de la empatía y la comprensión. Podemos no entender (creencias), pero sí comprender (emociones)
- Al no comprender, dejas de conectar con la otra persona y de estar presente
- No estar presente afecta negativamente a tus relaciones (mucho más de lo que imaginas)
- En cambio, la presencia te lleva a estar plenamente con la otra persona en cuerpo, emoción y alma
- Cuando estamos presentes reina el silencio, escuchamos con el corazón y dejamos espacio para que el otro se exprese
- Entonces, sucede la magia: dejamos de aconsejar y de pretender cambiar al otro
- Desde esa energía, es fácil enfocarnos en lo importante: lo que la otra persona siente y necesita
La escucha profunda, la comprensión y la presencia son habilidades que mejoran notablemente nuestras relaciones.

Un libro imprescindible, aunque en tu entorno «todavia » no haya nadie con problemas de salud mental, es algo que nos puede pasar a cualquiera en cualquier momento. Me gustó mucho lo bien estructurado que está y la autenticidad con la que cuentas tus vivencias. Y super ameno de leer. Vamos de los libros que más rápido y con más ganas he leído de los últimos años.
Gracias de corazón Pilar, bonita! Tus palabras me llenan de alegría.