globos molestiasMuchas de mis clientas llegan a su primera sesión de Coaching con un gran bloqueo en su interior, están sumergidas en la queja constante, quieren llenar su vida, pero están paralizadas.

Están en un estado de quietud debido a la cantidad de pequeñas cosas que les producen malestar y molestias en su día a día.

Imagina una casa, visualiza los muebles, cortinas u objetos, puede que estén ya viejos, pasados de moda o sencillamente la persona que vive allí se ha cansado de ver lo mismo desde hace años. Si quiere renovar, redecorar y darle otro aire y energía a su hogar primero tendrá que retirar lo que no quiere, dejar espacio a lo nuevo y dar así rienda suelta a su creatividad.

Con nuestra vida pasa lo mismo, a veces queremos llenarla a toda costa, pero nos olvidamos de lo más importante y es eliminar primero todas esas fugas de energía.

Es muy difícil sentirnos bien cuando tenemos en nuestra mente pequeñas (o no tan pequeñas) molestias.

¿Qué es lo que estás soportando en tu vida?

Coge papel y boli y empieza a escribir tu “lista de molestias”, escribe todo lo que te incordia, no te dejes nada fuera, objetos, arreglos pendientes en tu casa, ropa rota, actitudes molestas de familiares, amigos o compañeros de trabajo, cualquier cosa que te moleste de ti misma o de los demás, de la vida, del mundo.

Crea una lista con todo lo que te fastidia, sea lo que sea. Es tu lista y todo vale. Por supuesto también incluye en ella las cosas que piensas que son “imposibles” de eliminar.

El hecho de plasmar nuestras molestias y quejas en un papel ya es eficaz, lo estamos sacando de nuestra mente y estamos viéndolo desde otra perspectiva.

No quieras hacer esta lista en media hora, tómate tu tiempo, todo el tiempo del mundo, esta lista estará viva, tan viva como tú.

Ponle imaginación y creatividad, se trata de empezarla y dejarla abierta, al hacerlo te darás cuenta que…..

Comenzarás a suprimir las molestias más evidentes y fáciles de eliminar sin ningún esfuerzo y pensarás “¿Por qué no lo hice antes?” (Táchalas de la lista)

Habrá cosas que sencillamente te dejen de molestar, sucede muy a menudo que al suprimir las cosas más sencillas de nuestra lista nos damos cuenta que hay molestias que son consecuencia de otra molestia. Es como una cadena de molestias. (Si percibes que algo ya no te empreña, elimínala de la lista)

Convierte tus quejas en peticiones. Te aseguro que expresar lo que nos molesta es muy transformador. Pide por esa boca hermosa que tienes y deja de quejarte.(más cosas fuera de la lista!)

Mantén en la lista las cosas aparentemente “imposibles” de eliminar y confía. Ser conscientes de lo que nos molesta es el primer paso para no autoengañarnos o no caer en la insana resignación. Te darás cuenta de que poco a poco irás tachando de la lista muchísimas más cosas de las que ahora mismo te puedas imaginar.

Una de las cosas que a mi me molestaba y me dolía, era la situación de abandono que sufren muchas personas mayores. Actualmente doy talleres en un centro de día de la 3ª edad. Lo taché de mi lista al tomar acción y aportar lo que puedo a esta causa, lógicamente el problema en el mundo sigue existiendo, yo pasé a la acción enfocada en mejorar algo que me producía malestar y, tanto estas personas como yo disfrutamos enormemente de ello.

Si algo no nos gusta pensemos en qué podemos hacer nosotros por mejorarlo.

La molestia y la queja no nos conducen a nada, es entrar en un remolino de negatividad, pasividad y victimismo, desde esta perspectiva poco podemos hacer por mejorar nuestra sociedad y el mundo.

Sigue añadiendo a tu lista todo lo que te suprima energía. Revisarlo de vez en cuando es ponerle consciencia, acción y transformación a tu vida.

El poder de transformar nuestra vida está en el poder de transformarnos a nosotros mismos.

Y como dijo Gandhi “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”

Un fuerte abrazo,
Gemma