Este mes de julio estoy cerrando una temporada intensa y llena de propósitos cumplidos. Tanto personal como profesionalmente, han sido unos meses mágicos y llenos de experiencias transformadoras. Me siento satisfecha, orgullosa, feliz y muy, muy agradecida.

Por ello quiero hacerme un regalo: Parar de verdad todo el mes de agosto.

Y cuando digo parar de verdad me refiero a no hacerlo a medias.

¿Qué significaría para ti parar del todo?

Para mí parar del todo significa no tener agenda ni reloj, significa comer cuando tenga hambre, beber cuando tenga sed, dormir cuando tenga sueño. Significa hacerlo desconectada 100 % de las nuevas tecnologías, eliminando temporalmente las aplicaciones del iPhone y dejándolo en el cajón de mi mesita de noche.

Mi regalo es todo un reto para mí.

En estas vacaciones he decidido parar para cerrar esta temporada como me merezco.

Y voy a parar con conciencia.

Voy a parar para estar presente con mi hija, mis sobrinos y mi familia.

Voy a parar sin dudas, sin culpas, sin miedos.

Voy a parar para leer, mimar mis plantas, nadar y meditar.

Voy a parar para escuchar a los pájaros, al mar y a mi corazón.

Voy a parar para jugar con mis animalitos.

Voy a parar para hacer el amor.

Voy a parar para reír sin motivos.

Voy a parar para disfrutar de unas cañitas al atardecer.

Voy a parar para observar la luna y las estrellas.

Voy a parar para correr sin límites.

Voy a parar sin prisa, con ganas, con ternura y con mucho amor.

Voy a parar para ser un ejemplo.

Sí, voy a parar y sé que te voy a echar de menos.

Y sé que volveré con ganas, con ilusión y con chispa para seguir soñando a tu lado, para iluminarnos juntas, para avanzar y crecer, para crear, para abrir nuevas puertas.

Nos leemos en septiembre.

Disfruta todo lo que puedas, haz sólo lo que te haga feliz, apaga la tele, muévete, ríete, medita, mímate. Quiérete, tú eres lo mas importante.

Con amor,