splash_1Cuando termino los procesos de coaching con mis clientas se despierta en mí algo muy especial, después de 5 meses juntas y de compartir momentos llenos de profundidad, reflexión y transformación solo puedo dar las gracias por su entrega, su compromiso y por toda la confianza que depositan en mí.

Es precioso ver como sesión tras sesión, su interior empieza a brillar, cómo conectan con sus 8 Espacios, cómo toman conciencia de lo que realmente es importante en sus vidas y cómo le van dando forma. Nuestras vidas son obras de arte, podemos moldearlas a nuestra manera.

Cada persona que viene a verme es un regalo que me enseña nuevas lecciones, me aporta nuevas formas y me acerca como persona y como coach hacia mi propia plenitud, autenticidad y libertad.

Cada nueva mujer que acude a mí para iniciar un proceso de coaching o para participar en mi taller de Tus 8 Espacios me inspira a seguir moldeando mi interior, a seguir moldeando mi vida y a no dejar jamás de motivar e impulsar a los demás a que sueñen y a que vivan la vida que realmente quieren vivir.

Tu vida es tu mayor obra de arte, dale forma. Moldéala a tu manera.

Me hace mucha ilusión compartir contigo el testimonio de Luisa María Capó, una mujer llena de magia, alegría y amor a la que irás conociendo ya que colaborará puntualmente en mi blog.

“Llegué a la consulta de Gemma desesperada por encontrar respuestas: hastiada por
mi situación profesional que nunca me ha llenado, bloqueada, asustada y no sabiendo
quien era, o mejor dicho no recordándolo.
Con Gemma, a la que considero mi maestra, recuperé mi verdadera esencia, mis
ilusiones y hallé mi propósito de vida. Cada sesión era cada vez más reveladora y
esperaba pacientemente que pasaran los días para volver, pues era como
reencontrarme con una de las personas a las que más quiero y a la que hacía tiempo
no se lo decía, me reencontraba a mí misma…
Gracias por creer en mí, por cambiarme la vida y por regalarme las alas para empezar
a volar y la brújula que permite ir a cualquier punto. Gracias por tus confidencias y por
abrirme tu corazón.
Encontré a una super profesional, a una maravillosa amiga y a la bondad hecha persona.

Te quiero corazón”. 

Un abrazo lleno de amor