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Cada una de nosotras experimentamos el placer de forma única y diferente a través de nuestros sentidos.

Nuestros sentidos son la conexión con nuestro entorno, con nuestro mundo. No existe posibilidad de experimentar placer sin esa conexión y, esa conexión nos lleva automáticamente a tomar conciencia del momento presente, del aquí y ahora. Estar 100% concientes con nosotras mismas es imprescindible para vivir cualquier experiencia culminante, para SENTIR con mayúsculas.

Elevar nuestra conciencia es elevar nuestro placer.

Cuando hablo de placer no me refiero al goce sexual (que también y, sin duda merece un artículo entero). Entiendo por placer la sensación producida por cualquier actividad que nos haga sentirnos plenamente satisfechas y liberadas.

Acceder a nuestro máximo potencial, superarnos a nosotras mismas y conseguir lo que jamás antes habíamos logrado es otro modo de conectar con nuestro espacio del placer.

El placer llama al placer, sin duda si quieres tener más disfrute en tu vida empieza a ponerte en marcha y descubrir qué tipo de deleite quieres, qué te apetece, en que áreas de tu vida quieres marcar una diferencia, cómo vas a disfrutar más a partir de ya.

Por ejemplo, si aumentas tu placer en el trabajo, si disfrutas con lo que haces, aprenderás el doble, rendirás más y además tendrás ganas de trasladar esa satisfacción a tu familia, tus amistades, tu pareja… Querrás compartir ese placer.

Las personas necesitamos compartir nuestras sensaciones, valores y sentimientos. Si tienes una vida aburrida, compartirás aburrimiento. Si tienes una vida alegre, compartirás alegría. Si tienes una vida placentera, compartirás placer. Y tu vida es tu día a día, lo que haces a cada instante.

¿Qué quieres compartir?

Tú eliges. Si quieres más placer en tu vida no esperes que nada ni nadie te lo dé. Que  disfrutes más en tu vida depende en gran medida de ti.

Tienes todos los recursos para ello. Si quieres algo, pídelo. Si deseas a alguien, díselo. Si te apasiona algo, hazlo. Te aseguro que las barreras más difíciles de derribar están en tu interior.

A lo mejor hay alguna creencia que te limita o quizás puedas no sentirte merecedora de tu disfrute. Todas tenemos alguna limitación interna, pero es nuestra responsabilidad aprender a gestionarla. Es algo que nadie puede hacer por nosotras.

¿Cuánto placer estás dispuesta a permitirte?

Alimenta tu placer para mantenerlo vivo, no dejes que se atrofie y disfruta al máximo de ti y de compartirlo.

“La autoestima, la seguridad en uno mismo y el rendimiento son inseparables. El rendimiento, el aprendizaje y el placer también deberían serlo, si se aspira a mantener un rendimiento elevado.” John Whitmore.

¡Me encantaría saber tu opinión! ¡Déjame tu comentario un poquito más abajo! 😉

Un abrazote
Gemma